Los últimos queseros

Los últimos queseros es un audiovisual sobre Quesos Oliva, una pequeña quesería artesanal que regenta un matrimonio en Villaluenga del Rosario, pueblo andaluz situado en el Parque Natural Sierra de Grazalema, al sur de España. Villaluenga es conocida mundialmente por la calidad de sus quesos.

Quesos Oliva es la última de las pequeñas queserías familiares que había en esta localidad. Sus quesos se producen de forma totalmente artesanal, usando solamente la leche, cuajo y sal. Sus productos son totalmente naturales y no llevan aditivos industriales ni químicos.

Hace trece años, muchas queserías familiares sufrieron las consecuencias de nuevas normas sanitarias que no les permitieron seguir vendiendo sus quesos. De las muchas pequeñas queserías familiares que había hace una década solo Quesos Oliva logró el permiso sanitario y permanece abierta.

Resulta difícil comprender porqué es tan complicado para estos artesanos del queso conseguir permisos sanitarios de las autoridades para vender productos ecológicos, sanos y naturales mientras que, por ejemplo, las grandes multinacionales de comida rápida obtienen los permisos necesarios para vender sus productos fabricados con químicos y aditivos artificiales que, en muchos casos, se ha demostrado que perjudican la salud de los consumidores.

Para ver este audiovisual visita este enlace: www.chicosanchez.com/queseros
Los últimos queseros es un audiovisual sobre Quesos Oliva, una pequeña quesería artesanal que regenta un matrimonio en Villaluenga del Rosario, pueblo andaluz situado en el Parque Natural Sierra de Grazalema, al sur de España. Villaluenga es conocida mundialmente por la calidad de sus quesos.  Quesos Oliva es la última de las pequeñas queserías familiares que había en esta localidad. Sus quesos se producen de forma totalmente artesanal, usando solamente la leche, cuajo y sal. Sus productos son totalmente naturales y no llevan aditivos industriales ni químicos.  Hace trece años, muchas queserías familiares sufrieron las consecuencias de nuevas normas sanitarias que no les permitieron seguir vendiendo sus quesos. De las muchas pequeñas queserías familiares que había hace una década solo Quesos Oliva logró el permiso sanitario y permanece abierta.     Resulta difícil comprender porqué es tan complicado para estos artesanos del queso conseguir permisos sanitarios de las autoridades para vender productos ecológicos, sanos y naturales mientras que, por ejemplo, las grandes multinacionales de comida rápida obtienen los permisos necesarios para vender productos fabricados con químicos y aditivos artificiales que, en muchos casos, se ha demostrado que perjudican mucho más la salud de los consumidores.
(Foto ©Chico Sánchez-Derechos Reservados)
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